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Zero waste home. Un año, un mason jar

¿Crees que podrías lograr generar en un año, sólo la cantidad de basura que llenaría un frasco de 300 ml?

Yo no he podido. Lo he intentado, pero creo que mi frasco se parece más a un Rotoplast.

Esa cantidad de basura, la del mini frasco, es lo que generan 2 hombres adolescentes, sus padres y un perro. Un Mason Jar por cada uno, y ni si quiera lo alcanzan a llenar.

Cuando leí sobre el estilo de vida “zero waste” de Bea Johnson y su familia, la imaginé en vestido de manta bordado, morral al hombro y cabello hasta debajo de las nalgas. Viviendo en una casa en el bosque, construida con troncos en medio de un huerto. Su esposo con barba de leñador y los hijos medio bichis, sacando agua del pozo para bañarse.

Todo lo contrario. Es una casa estadounidense (ella es francesa), enorme, ordenada, limpia, que tiene, sólo lo que dicen necesitar.

Mi hermana me regaló el libro de Bea J. “Zero waste home”.  Una guía detallada que explica cómo vivir sin desperdicios: cocina, baño, recámara, lunch, maquillaje, compras, etc.

No es un libro que invita a convertirnos en hacedores de hasta el shampoo (yo lo hago a veces :P), pero si quieres aventarte a ello, también encuentras recetas.

La 5 R’s del no desperdicio de Bea Johnson.
1. Rehusar
2. Reducir
3. Reusar
4. Reciclar
5. “Rot”. Hacer composta.

REHUSAR. ¿Cuántas veces has aceptado algo que no necesitas o no quieres? Trabajos, regalos, invitaciones, etc. ¿A cuántos les dices que no?

REDUCIR. De todo lo que tienes, de todo lo que haces, qué es lo que realmente te llena, y que sí necesitas. ¿30 tupperware, cuando en tu casa viven 2 personas?

REUSAR. Si ese algo no lo puedes eliminar de tu vida (un medicamento en caja, por ejemplo), ¿lo puedes reusar? ¿La caja para envolver un regalo?

RECICLAR. En Santa Julia a granel, reciben tapaderas de plástico, A Wal-Mart puedes llevar papel, cartón y plástico, algunos Oxxo reciben baterías usadas. No los reciclas tú, pero se los entregas a quien sí lo va a hacer.

COMPOSTA. Los materiales orgánicos como restos de frutas y verduras, granos, semillas, papel, cáscaras de huevo, etc., los puedes enterrar, para hacer composta. Yo le digo “hacer tierra”. Soy asesina de plantas, todas se me mueren, hasta las que nacen solas, pero a muchas de ellas las he revivido con tierrita que yo hago.

EL ASUNTO AQUÍ, ES ¿PARA QUÉ? ¿POR QUÉ VIVIR ASÍ? ¿QUÉ GANA BEA CON ELLO? ¿QUÉ GANARÍAS TÚ?

Bea platica que inició con un sentido romántico ambientalista, no por ahorrarse 10 dólares en sus compras. Pero cuando llevaban ya unos meses con esta forma de vivir, notaron que los medicamentos que usaban con frecuencia, estaban caducos guardados en el botiquín: SE ENFERMABAN MENOS. Lo que los llevó entonces a buscar también opciones de alimentación saludables.

Más comida de cajas = enfermedades comunes.
Más comida sin empaques (verduras y frutas) = menos gripas, dolores de cabeza = sentirse bien

También ayudó en la mejoría de su salud, el que eliminaran y sustituyeran productos químicos de uso diario que son absorbidos por la piel: cremas corporales, algunos perfumes, maquillaje, ciertas marcas de protectores solares… hasta la crema para rasurar del marido.

¿ZERO WASTE JULIA GABRIELA?

Más allá del asunto ambiental y de lo que pudiera verse como ahorro en dinero, este estilo de vida me parece muy relajado. Sin cientos de cosas para limpiar, espacios libres, abiertos. Sin cargar una bolsa de mano, súper pesada. Con tiempo para hacer más cosas que me gustan y menos paseando entre los pasillos del súper.

EN QUÉ VOY
Antes de leer este libro ya llevaba una vida un poquitín más consciente. Me enfermo poco, casi nada. El botiquín de mi casa tiene una bolsa con café para los lavados colónicos y un recipiente con bicarbonato y carbón activado que uso como enjuague bucal y “pasta” de dientes. Mis idas al súper se reducen a una o dos veces al mes. Mis compras son más “bulk”, a granel, sin empaques. Primero, porque yo gasto en comida, en comida y en comida (frutas, verduras, granos, semillas, especias) y la mayoría lo compro en Santa Julia a granel.
Rara vez compro ropa. Tomo agua de la botella que relleno en el garrafón. No me maquillo, no uso nada en el cabello (esto no es por consciencia ambiental ni de salud, nunca me ha gustado jeje)… Así es que pareciera que mi basura llena sólo un frasco al año, pero no.

En un día común genero una gran cantidad de desperdicios, de los que sólo me di cuenta hasta que los enlisté. Así hace unos días:

8 am – Desayuné un smoothie y comí plátanos mientras iba manejando. En mi casa, las cáscaras las hubiera enterrado en una maceta que tengo para eso, pero en mi carro las vi como basura y las tiré en una bolsa de plástico.

8:30 – Fui a un banco a hacer dos depósitos = 2 Tickets

9:00 – Llegué a Megacable a cobrar un reembolso: ticket para el turno.

9:40 – Fui a un cajero a retirar dinero de otro banco: ticket del retiro. No era necesario.

9:50 – Otro banco, para pagar un servicio que aún no tengo domiciliado: otro ticket.

10:00 – Imprimí una guía prepagada para un envío por Fedex, como seguimiento a una reclamación. No me di cuenta que en el archivo de PDF venían dos hojas y yo sólo necesitaba una.

9:00 pm – Salí a cenar con mi esposo. 1 nota, 2 dulces con la feria. Dulces que no nos gustan.

¿Y si reviso los cestos de basura de mi casa, qué más voy a encontrar? ¿Qué encontrarías tú?

Por:

Julia García, Fundadora de Santa Julia a granel.

https://www.instagram.com/santajuliaagranel/

2 thoughts on “Zero waste home. Un año, un mason jar

  1. GABRIEL SANCHEZ dice:

    Que chingon tu articulo my nigga.
    En verdad pensé en escribir por insta, pero mejor lo plasmo aquí.
    Muchas Felicidades por la pagina de Däki.
    Te mando un fuerte abrazo.
    Tú Amigo. Tanke.

    1. =) que bueno que te gustó!!! Muchas gracias amigo, estamos muy contentos con el resultado!!

      Abrazo a los 3 =***

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